
Biografí¡
Luis Miguel Dí¡z Gonzᬥz nació ¥® Madrid (diciembre de 1964).
Es suscriptor en una multinacional de seguros.
Su afició® °or la creació® ¬iteraria le permitió ¥¬aborar trabajos varios, que culminaron, en el curso de la madurez, en dos tí´ulos: "Rosas de Laurel o La venganza de Don Lucio" (in餩ta pieza teatral) y "Numen divino".
Como dice la breve reseñ¡ ¢iografica escrita en la solapa de este ?o, se confiesa autodidacta y ajeno a militancias, corrientes, modas y escuelas.
Esas son algunas de las cosas que huelgan si prestamos sincera atenció® ¡ nuestro sentir. No me interesan en absoluto, pero, dado que así lo expreso, no quiero con ello ser ni parecer un tipo sobrado: admiro la sencillez como una de las mayores virtudes, si no la mayor, en el ser humano. La cual, a mi parecer, no tiene que ver con el saco de datos que portamos todos y cada uno de nosotros, y que ha dado en llamarse cultura. Cuando pienso en esto, evoco la entrañ¡¢¬e imagen de mi abuelo, que fue pastor para otros, no sabí¡ leer ni escribir y murió ³¥guramente como un gran hombre. Y, en lugar de indignarme el porte ignorante, arrogante y vano de los tipos sobrados y elitistas, intento sonreir.
En 2009 se publica "Madre Victoria" (Editorial Alhulia).
En 2011 se publica "Los Eremitas de Henarejos y otros cuentos" (AACHE Ediciones).
Ha pasado levemente por la psicologí¡ y la sociologí¡.
Me aburre la verbosidad que hay en los estudios al uso. ?Seré ¹o aburrido y verboso?
Gustos literarios. Es un placer no superado bucear en la palabra de Cervantes. Me atrae mucho la rara personalidad de Kafka y la naturaleza de los submundos que inventa. Me divierte y admira la genialidad y la sencillez de Miguel Mihura. ?Abigarrado? Gusto de otros muchos autores y libros, naturalmente.
Desde el punto de vista, digamos espiritual, lo má³ puro que han leí¤o mis ojos es Krishnamurti. Recomiendo su lectura y no su anᬩsis. Krishnamurti fue un ser excepcional, desconcertante. Nos hablaba desde otro lado. Pero no le acepto como guí¡® En absoluto, nunca. El se negaba tal atributo. Me sorprendió ¥ impresionó ³¯bremanera el hecho de ver reflejada en sus escritos y en su penetrante mirada mi independencia de toda religió® ¹ de toda ideologí¡.
M? predilecta. En buena medida Paul McCartney y sus Beatles. A veces, mientras escucho aquellas melodí¡s singulares, siento que sus creadores bebieron el agua de mi propia fuente, e imagino que fueron compuestas expresamente para mí® Tambi鮬 naturalmente, gusto de otras muchas m?s.

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